Una fruta puede verse perfecta al momento de cosecharla y llegar golpeada o deteriorada unas horas después. Por eso, elegir bien las cajas para frutas es importante para el trabajo en el campo y en los centros de acopio.
A continuación, te contamos qué características deben tener y por qué son tan utilizadas en el sector agroexportador.
¿Qué debe tener una buena jaba para frutas?
No todas las frutas necesitan el mismo tipo de jaba, ya que un arándano, una palta o una naranja tienen tamaños, pesos y niveles de sensibilidad diferentes. Por eso, antes de elegir un modelo, es mejor fijarse en algunas características:
Resistencia para el trabajo diario
Una jaba utilizada en el campo tiene que soportar el peso de la fruta y los movimientos propios de la cosecha. Además, debe resistir cuando varias unidades se colocan unas sobre otras o cuando son trasladadas de un punto a otro.
Por ejemplo, para registrar jabas para camu camu con capacidades aproximadas de entre 16,4 y 25,2 kg, según el modelo. Esto demuestra que el tamaño debe elegirse de acuerdo con el producto y no simplemente por tener mayor capacidad.
Ventilación para la fruta
Los agujeros de las paredes y de la parte inferior ayudan a que el aire circule dentro de la jaba y a que la humedad no quede acumulada.
Esto puede ser importante cuando la fruta permanece un tiempo entre la cosecha y su llegada al lugar donde será revisada o enfriada. En productos delicados, una buena circulación de aire ayuda a mantener mejores condiciones durante ese periodo.
Superficies fáciles de limpiar
Las cajas para frutas utilizadas en el campo pueden terminar con tierra, restos de hojas, humedad o pequeñas partes de la fruta. Por eso, deben poder lavarse con facilidad antes de volver a utilizarse.
Esta característica resulta práctica cuando se trabaja con varias jornadas de cosecha y las mismas unidades vuelven a utilizarse.
¿Por qué son útiles las cajas para frutas en la agroexportación?
Una fruta puede pasar por varios lugares desde que se recoge hasta que queda lista para continuar su viaje. Primero sale del campo, luego puede pasar por un centro de acopio y después llegar a una planta donde será revisada, clasificada y preparada.
En cada uno de esos momentos, se debe contar con un recipiente adecuado para que moverla sea más sencillo.
Del campo al centro de acopio
Durante la cosecha, la fruta suele colocarse directamente en la jaba. Por eso, esta debe ser cómoda para levantarla y llevarla de un punto a otro sin que resulte difícil de manejar cuando está llena.
En Perú existen modelos hechos para recoger diferentes tipos de frutas. Por ejemplo, algunas canastillas tienen medidas de 50 × 30 × 15 cm y una capacidad de 10 kg. También cuentan con paredes con agujeros y una forma que facilita colocar una sobre otra.
Durante la selección y clasificación
Cuando la cosecha llega al centro de acopio o a la planta, las jabas pueden seguir utilizándose para mover la fruta entre diferentes espacios.
Esto evita tener que pasarla de un recipiente a otro constantemente. En frutas delicadas, reducir estos movimientos puede ayudar a disminuir los golpes y roces durante la manipulación.
¿Qué ventajas tienen las cajas de plástico para fruta?

Las cajas de plástico para fruta se utilizan en la cosecha porque pueden soportar varios usos y, además, son fáciles de lavar.
A diferencia de algunos materiales que absorben agua, el plástico puede limpiarse con mayor facilidad después de una jornada de trabajo. Esto resulta práctico cuando las mismas jabas volverán al campo en los siguientes días.
También existen modelos fabricados con polietileno de alta densidad (PEAD) que cuentan con protección para permanecer expuestos al sol durante las labores de cosecha.
¿Jabas rígidas o plegables?
Hay otro detalle que puede pasar desapercibido: qué ocurre con las jabas cuando están vacías.
Si tienen que regresar del almacén o de la planta hasta el campo, las versiones plegables pueden ocupar menos espacio durante el viaje. Algunos modelos utilizados para frutas como uvas, paltas, duraznos, nectarines y ciruelas están hechos precisamente para poder doblarse cuando ya no llevan carga.
Las jabas rígidas, por su parte, pueden resultar más prácticas cuando se usan principalmente durante la cosecha y necesitan soportar peso y apilarse varias veces. La elección dependerá de cómo se utilizarán y del recorrido que tendrán antes de volver al campo.
¿Qué revisar antes de elegirlas?
Antes de comprar cajas para frutas, conviene mirar algunos detalles que pueden hacer una diferencia durante la cosecha y el traslado:
- Capacidad: debe corresponder al peso y tipo de fruta que se colocará.
- Ventilación: revisa que los orificios favorezcan la circulación del aire.
- Resistencia: considera el peso que soportará y la frecuencia con la que se manipulará.
- Apilamiento: comprueba que las jabas puedan colocarse unas sobre otras de manera estable.
- Limpieza: busca superficies que puedan lavarse y desinfectarse fácilmente.
- Manipulación: el tamaño y peso de la jaba deben facilitar su traslado durante la cosecha.
Estos aspectos ayudan a elegir un recipiente que responda realmente a las necesidades del cultivo, en lugar de escogerlo únicamente por su tamaño o precio.
Una elección que empieza desde la cosecha
Desde el momento en que se recoge la fruta, la jaba empieza a formar parte del trabajo. Se llena en el campo, se levanta, se apila y luego vuelve a utilizarse en otros momentos de la cosecha.
Por eso, antes de escoger cajas para frutas, conviene mirar aspectos tan sencillos como el peso que soportarán, la forma de la fruta y el espacio disponible para guardarlas.
En GLOVESA puedes encontrar cajas cosecheras de plástico, pensadas para el manejo de frutas y otros productos agrícolas. Si buscas un producto específico, nuestro equipo puede orientarte según el uso y las condiciones de tu operación.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de caja es mejor para transportar frutas?
Depende de la fruta y del uso que tendrá, ya que para la cosecha suelen buscarse jabas resistentes, ventiladas, fáciles de lavar y que puedan apilarse sin problemas.
¿Las jabas para frutas se pueden reutilizar?
Sí. Siempre que se encuentren en buenas condiciones, pueden lavarse y volver a utilizarse en diferentes jornadas de cosecha. Antes de reutilizarlas, conviene comprobar que no tengan roturas o daños que puedan afectar su manejo.
¿Qué cajas para frutas ofrece GLOVESA?
GLOVESA cuenta con cajas cosecheras de plástico, diseñadas para el manejo de frutas y otros productos agrícolas. La elección entre ambos modelos dependerá del tipo de uso y de las características que necesite cada cosecha.


